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La controversia por aborto terapéutico - indemnicen a Karen

El fallo de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) a favor de que a una joven peruana se le practicara un aborto terapéutico, porque llevaba en su vientre un feto anencefálico (sin cerebro).

Provocó un enérgico pronunciamiento por parte de la Iglesia católica, que desató la inmediata respuesta de organizaciones feministas.

El primero en salir al frente fue el monseñor Luis Bambarén, quien manifestó que dicho dictamen no puede usarse como precedente para futuros abortos terapéuticos en el Perú. “Rechazo el fallo de la ONU, porque por encima de todo está la defensa a la vida desde el momento de la concepción”, enfatizó.

Como se sabe, el Comité de Derechos Humanos de la ONU dispuso que el Estado peruano indemnizara, en el plazo de 90 días, a Karen Llantoy Huamán, debido a que en el 2001 los médicos del hospital Arzobispo Loayza se negaron a practicarle el aborto, por lo que ella tuvo una niña que sólo pudo sobrevivir cuatro días.

Fue por ello que el también obispo emérito de Chimbote dijo que la Iglesia católica sólo acepta la “causa del doble efecto”, que consiste en intervenir a la gestante cuando se pone en riesgo tanto su vida como la del feto, lo cual consideró que “no es un aborto”.

SÍ ES LEGAL
Frente a la posición de monseñor Bambarén, Cecilia Olea, coordinadora del programa de Derechos Humanos de la ONG Flora Tristán, señaló que, “al contrario, el aborto terapéutico en el país es legal, pero falta difusión.

Por eso las mujeres no lo saben y la mayoría de hospitales no tienen un protocolo para saber cómo proceder con una paciente embarazada que está en riesgo”.

La experta refirió que su institución está a favor del aborto en general. Explicó que “la penalización del aborto no evita que éste se realice, sino la educación sexual y el acceso a los métodos anticonceptivos”.

Para ello, argumentó que hasta las 10 o 12 semanas de gestación el feto “no es un ser humano, porque no se ha formado el sistema nervioso, que le permite sentir”.

Por su parte, Rosa León, miembro de la Comisión de la Mujer del Congreso, consideró que monseñor Bambarén “tiene la razón hasta cierto punto, porque algunas pueden excusarse en el aborto terapéutico para hacerlo”. Sin embargo, indicó que se debe penalizar el aborto, salvo excepciones, en caso que se ponga en peligro la salud de la gestante.

NO ESTUVO EN PELIGRO
El ex director del hospital Loayza, Max Cárdenas, salió a defender su decisión de no atender el pedido de Karen. Explicó que su caso no se configuraba como aborto terapéutico porque la malformación que tenía el bebé de la joven no implicaba un riesgo para su vida, por lo que “hubiese sido ilegal”.

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